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Biografía de Antonio Machado

Biografía de Antonio Machado

Fue un poeta español, de miembro tardio de la Generacion del 98, cuya obra inicial suele inscribirse en el movimiento literario denominado Modernismo.
Antonio Machado nació el 26 de julio de 1975 en Sevilla. Estuvo influido por el modernismo. Paso su infancia en Sevilla y en 1993 se trasladó a Madrid. En 1899 cando viaja a París, donde vive su hermano Manuel, conoce a algunos de los otros poetas de la Generación del 98 como a Pio Baroja. Cuando vuelve a Madrid publica su primer libro: "Soledades (1903). Mas tarde publicará una version ampliada de este mismo libro (1907).
Ganará las oposiciones al puesto de catedrático y se traslada a Soria donde conoce a Leonor Izquierdo y dos años más tarde se casaran, habiendo una diferencia de 19 años entre ellos, sin embargo, en 1912 Leonor muere de tuberculosis. Despues de ello Antonio se traslada a Baeza (Jaén) donde vivirá con su madre.
En 1912 publica "Campos de Castilla" obra en la que el autor se separa de los rasgos modernistas. En 1937 conoce a Federico García Lorca y en 1939 se traslada a Segovia. Su último libro de poesia fue "Nuevas canciones" (1924).
Cuando estalla la Guerra Civil se traslada a Valenacia, donde publicará su último escrito, "La guerra" (1937). En 1939, cuando los republicanos son vencidos, el poeta se exilia a Collioure (Francia), donde poco después morirá el 22 de febrero de 1939.

Contexto histórico

Los años entre 1875 y 1898 son de hastío creativo debido al proyecto de la Restauración de Cánovas.
El grupo de intelectuales del desastre del 98 tenían alrededor de 50 años y sus perspectivas profesionales estaban apunto de alcanzar su cima o ya la habían alcanzado. Los más viejos rondaban por la edad de Galdós y los más jóvenes a la de Unamuno. Esto significa, que se habían formado espiritualmente en los tiempos de la Revolución de Septiembre.
Lo importante de considerarlos en conjunto es el hecho de que han vivido dos épocas emocional e intelectualmente distintas.

1.- La revolucionaria: efervescencia ideológica, afán de reforma y confianza en la virtud correctora de los programas políticos.
2.- La restauradora: atonía de los espíritus, el apocamiento con que se abordan ineludibles porlbmeas, la sospecha que inspira toda idea de cambio y la creciente desconfianza en la política vigente.

Se trata de hombres doblemente engañados ya que vieron fracasar a dos estructuras políticas totalmente contrarias (Revolución y Restauración). De estos dos experimentos políticos los intelectuales del 98 sacaron una misma conclusión: la urgencia de buscar en zonas de pensamiento y actividades ajenas a la política los medios de rescatar a España de su progresiva catapelsia (muerte aparente).

Características de su poesía

Su poetica es muy característica, se aleja de la concepción modernista. No importa la rima, la musicalidad si no se cuenta nada personal. Según él, el verbo es lo mas importante porque expresa el tiempo.
No rechaza todo el modernismo, utiliza algunos recursos, pero sin excesos, usa complejas redes de simbolos personales, aporta nueva estrofa...
Aunque intente expresar algo intimo y personal de si mismo, intenta ser universal. La poesia es un diáologo de un hombre con el tiempo objetivo para que sea universal.
Rechaza el Creacionismo porque cultiva la imagen como algo en si mismo, también rechaza la poesia surrealista porque no tiene una estructura lógica.
Sus versos siempre trasuntan un ánimo melancólico, callado, de hombre taciturno, que pareciera vivir, solamente, inmerso en la belleza de su universo lírico.

La Generación del 98 y sus características

La Generación del 98 y sus características

La Generación de 98:

Es un grupo de escritores y poetas españoles que se vieron profundamente afectados por la crisis moral, política y social de España al perder las últimas colonias: PUerto Rico, Cuba y las Filipinas en 1898. Todos ellos nacen entre 1864 (Unamuno) y 1875 (Antonio Machado).

Características:

1.- Distinguen entre una España real, miserables, y otra España oficial, falsa y aparente.
2.- Sienten un gran interés y amor por la Castilla de los pueblos abandonados y polvorientos; revalorizan su paisaje y sus tradiciones, su lenguaje castizo y espontáneo.
3.- Renuevan los modelos clásicos de los géneros literarios, creando nuevas formas en ellos.
4.- Rechazan la estética del Realismo, su estilo de frase amplia, su elaboración retórica...
5.- Intentaron introducir en España algunas corrientes filosóficas, en particular de Nietsche (foto) y Schopenhauer.
6.- El pesimismo es la actitud más coidiana entre ellos y la actutud crítica les hace simpatizar con algunos románticos.
7.- Ideológicamente comparten las tesis del Regeneracionismo.

Saeta de Antonio Machado

Saeta:

¿Quién me presta una escalera
para subir al madero,
para quitarle los clavos
a Jesús el Nazareno?

¡Oh, la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!

¡ Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!

¡ Cantar de la tierra mía,
que echa flores
al Jesús de la agonía,
y es la fe de mis mayores!

¡Oh, no eres tú mi cantar!
¡No puedo cantar, ni quiero
a ese Jesús del madero,
sino al que anduvo en la mar!

La saeta la podeis escuchar en el siguiente link: http://www.goear.com/listen.php?v=1fa2abb

Poema "Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla"

Este poema del libro "Campos de Castilla" es muy famoso. El patio del que habla es el patio donde se crió en Sevilla, hoy actualmente es el Palacio de las Dueñas. Este patio sirve de inspiración para otros muchos poemas de Antonio.

Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último vïaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

Poema "A un olmo seco"

Poema "A un olmo seco"

Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo,
algunas hojas verdes le han salido.

¡El olmo centenario en la conlina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
No será, cual los alamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.

Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
hunden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carretera;
antes que, rojo en el hogar, mañana
ardas, de alguna misera caseta
al borde de u camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las seirras blancas;
antes que el río hacie la mar te empuje,
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.